CEREMONIA TV

UNA MIRADA INDEPENDIENTE Y CRÍTICA A LA TELEVISIÓN QUE SE HACE EN ESPAÑA

domingo, febrero 06, 2005

SEGUNDAS PARTES...

nunca fueron buenas. Ese refrán se emplea a menudo al comentar una película o un libro que es continuación de un éxito anterior. Con la televisión casi nunca se puede emplear porque la exigencia del medio hace que cuando un programa funciona no se sale de antena, y si fracasa cuando desaparece es para siempre. Con Caiga quien caiga sucedió algo un tanto extraño: era un programa muy apreciado tanto por los críticos como por el público, con una audiencia aceptable y muy fiel, y con un gasto no demasiado elevado. Pero un día determinado Telecinco decidió eliminarlo de su parrilla. Se adujeron muchos motivos: motivos de audiencia, cansancio, incompatibilidad con el ideario político de los dueños de la cadena, etc.

Ahora, ante la sorpresa de muchos, Caiga quien caiga vuelve a Telecinco. Y vuelve renovado, aunque repitiendo los mismos esquemas de la primera edición: humor ácido, incomodo para ciertas clases políticas y rapidez en la presentación. Las principales novedades residen en los presentadores y en los reporteros. Sólo se mantiene el simpar Arturo Valls. El lugar del Gran Wyoming lo ocupa Manel Fuentes, un conductor muy diferente a aquél, pero con la suficiente experiencia para ocupar dicho cargo. También se han introducido algunas secciones nuevas, como la columna de Deborah Ombres, un travesti que conducía un programa en la MTV, y que hasta el momento ha rayado a gran altura.

Los reportajes también siguen las pautas del antiguo Caiga quien caiga: acudir a eventos donde se concentren políticos, actores o músicos para ponerles en apuro con preguntas mordaces. Lo peor en estos dos programas han sido los efectos visuales y de sonido que introducen con desesperante frecuencia en las entrevistas de los reporteros. Lo mejor es que mantienen, si no superan, la inteligencia y osadía de las preguntas. En cuanto al escenario, se echa en falta la presencia de una banda en directo, y el público parece demasiado efervescente, sobre todo en el primer programa donde una señora no paraba de gritar tras cada broma.

"Segundas partes nunca fueron buenas" dice el acervo paremiológico hispano, pero parece que Caiga quien caiga versión dos va a lograr mantener el nivel de la primera. Ahora sólo falta saber si el público se mantendrá fiel y si la cadena aguantará los vaivenes de la audiencia.

3 Comments:

  • At 9:01 p. m., Blogger caperucitaazul said…

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

     
  • At 7:45 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Hola: pues la verdad es que no he visto aún la nueva temporada de CQC, pero me gustaría comentar que el cese del programa está claro que no fue por motivos de audiencia, ya que era, en su hora de emisión,el más visto. Lo que sí es cierto es que, con la popularidad, Wyoming y compañía recibían unos sueldso demasiado altos para las ganancias del programa. Aún así, fue muy sospechoso que se quitara de la parrilla televisiva unos meses antes de entrar en la guerra de Irak y justo poco después del "cambio" de ideología de la cadena con su nuevo dueño italiano. Si recordáis los que seguiáis el progrmaa, desde que la cadena fue vendida, en CQC se hacían constantes alusiones a su futuro despido.

    Bueno, y en cuanto al nuevo programa, pues es cierto que tiene un nivel muy alto que superar, cuadno lo vea, ya diré lo que opino. Siento que Wyoming se haya llevado al maestro Reverendo.

    Caperucitaazul

     
  • At 9:16 p. m., Blogger presodemilibertad said…

    La verdad es que se ha perdido bastante sin música en directo. En los nuevos programas he podido comprobar que el nivel de humor ácido e inteligente sigue estando muy alto.

     

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