TELECINCO Y LA TELEBASURA
En la portada de ayer de El país, uno de las noticias más destacadas era la siguiente: "Tele5 impone 21 normas internas para controlar la telebasura" Es bastante infrecuente que un periódico "serio" como El país dedique su portada a una noticia relacionada con la televisión, pero ésta, por su importancia, merece el lugar otorgado.
Fue el consejero delegado Paolo Vasile el que anunción una serie de 21 normas que tienen como principal objetivo evitar la "telebasura" en horario infantil. Lo primero que tenemos que hacer es delimitar el escurridizo concepto de Telebasura. Para mí los programos que merecen ese adjetivo son los que hacen televisión de poca calidad, es decir televisión aburrida o sin ideas. Hoy por hoy, aparte de los gustos de cada uno, casi todos los programas rosas son telebasura, porque repiten los mismos temas hasta la saciedad y no aportan nada nuevo.
Estos mandamientos lógicamente no están orientados a los informativos, sino que todos sabemos que se refieren a los programas rosas que proliferan en la cadena privada y a Gran Hermano, y especialmente a "Aquí hay tomate" que lanza en horario de sobremesa cantidades ingentes de temas escabrosos, eróticos y de rumores. Los rumores son uno de los elementos contra los que quiere luchar Vasile. Las habladurías señorean en los programas rosiamarillos a menudo confundidas sin pudor con verdaderas noticias.
Veremos a ver a dónde nos lleva este impulso de Telecinco, que se ha decidido por una autocensura antes de que el Gobierno aplique las medidas prometidas. A mí me parece que es muy difícil que Telecinco mantenga en sus programas esas buenas intenciones, del todo loables si se tienen como fin proteger a los niños, sobre todo porque puedan redundar en una bajada de la audiencia. Aquí entra la doble moral de los empresarios televisivos: ¿mantendrá el señor Vasile su propuesta si bajan los beneficios? Yo creo que no, y que sólo se puede luchar contra la "telebasura" si todas las cadenas se unen contra ella o si hay un organismo público que la controle con eficacia.
Fue el consejero delegado Paolo Vasile el que anunción una serie de 21 normas que tienen como principal objetivo evitar la "telebasura" en horario infantil. Lo primero que tenemos que hacer es delimitar el escurridizo concepto de Telebasura. Para mí los programos que merecen ese adjetivo son los que hacen televisión de poca calidad, es decir televisión aburrida o sin ideas. Hoy por hoy, aparte de los gustos de cada uno, casi todos los programas rosas son telebasura, porque repiten los mismos temas hasta la saciedad y no aportan nada nuevo.
Estos mandamientos lógicamente no están orientados a los informativos, sino que todos sabemos que se refieren a los programas rosas que proliferan en la cadena privada y a Gran Hermano, y especialmente a "Aquí hay tomate" que lanza en horario de sobremesa cantidades ingentes de temas escabrosos, eróticos y de rumores. Los rumores son uno de los elementos contra los que quiere luchar Vasile. Las habladurías señorean en los programas rosiamarillos a menudo confundidas sin pudor con verdaderas noticias.
Veremos a ver a dónde nos lleva este impulso de Telecinco, que se ha decidido por una autocensura antes de que el Gobierno aplique las medidas prometidas. A mí me parece que es muy difícil que Telecinco mantenga en sus programas esas buenas intenciones, del todo loables si se tienen como fin proteger a los niños, sobre todo porque puedan redundar en una bajada de la audiencia. Aquí entra la doble moral de los empresarios televisivos: ¿mantendrá el señor Vasile su propuesta si bajan los beneficios? Yo creo que no, y que sólo se puede luchar contra la "telebasura" si todas las cadenas se unen contra ella o si hay un organismo público que la controle con eficacia.

1 Comments:
At 2:08 PM,
presodemilibertad said…
Gran disertación Mari23. Pero no estoy de acuerdo con el riesgo de censura. El control por parte del gobierno de la televisión no tiene que asociarse directamente con la censura; sé que es fina la barrera entre ambos términos, pero mientras que el Ejecutivo no se sobrepase en sus injerencias, creo que un control de lo que se emite en televisión (telebasura, publicidad) no estaría mal.
Sí coincido en la necesidad de no ya proteger a los niños, sino darles la oportunidad de elegir una programación acorde a sus gustos y que sea educativa.
Tampoco quiero pasarme de moralizante, ya que creo que las televisiones tampoco tienen toda la culpa, y que es la sociedad, los telespectadores, los que finalmente elegimos si un programa continúa o no emitiéndose.
Para bien o para mal la televisión es una democracia en la que el pueblo vota constantemente. Pero como leí hace un tiempo: "El peligro de la democracia está en caer en la dictadura de la mayoría".
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