CEREMONIA TV

UNA MIRADA INDEPENDIENTE Y CRÍTICA A LA TELEVISIÓN QUE SE HACE EN ESPAÑA

martes, octubre 19, 2004

TELECINCO Y LA TELEBASURA

En la portada de ayer de El país, uno de las noticias más destacadas era la siguiente: "Tele5 impone 21 normas internas para controlar la telebasura" Es bastante infrecuente que un periódico "serio" como El país dedique su portada a una noticia relacionada con la televisión, pero ésta, por su importancia, merece el lugar otorgado.

Fue el consejero delegado Paolo Vasile el que anunción una serie de 21 normas que tienen como principal objetivo evitar la "telebasura" en horario infantil. Lo primero que tenemos que hacer es delimitar el escurridizo concepto de Telebasura. Para mí los programos que merecen ese adjetivo son los que hacen televisión de poca calidad, es decir televisión aburrida o sin ideas. Hoy por hoy, aparte de los gustos de cada uno, casi todos los programas rosas son telebasura, porque repiten los mismos temas hasta la saciedad y no aportan nada nuevo.

Estos mandamientos lógicamente no están orientados a los informativos, sino que todos sabemos que se refieren a los programas rosas que proliferan en la cadena privada y a Gran Hermano, y especialmente a "Aquí hay tomate" que lanza en horario de sobremesa cantidades ingentes de temas escabrosos, eróticos y de rumores. Los rumores son uno de los elementos contra los que quiere luchar Vasile. Las habladurías señorean en los programas rosiamarillos a menudo confundidas sin pudor con verdaderas noticias.

Veremos a ver a dónde nos lleva este impulso de Telecinco, que se ha decidido por una autocensura antes de que el Gobierno aplique las medidas prometidas. A mí me parece que es muy difícil que Telecinco mantenga en sus programas esas buenas intenciones, del todo loables si se tienen como fin proteger a los niños, sobre todo porque puedan redundar en una bajada de la audiencia. Aquí entra la doble moral de los empresarios televisivos: ¿mantendrá el señor Vasile su propuesta si bajan los beneficios? Yo creo que no, y que sólo se puede luchar contra la "telebasura" si todas las cadenas se unen contra ella o si hay un organismo público que la controle con eficacia.

miércoles, octubre 13, 2004

SAN ZINEDINE

San Zinedine debe ser pronto uno de los santos que jalonen el calendario, a tenor del proceso de beatificación de Zinedine Zidane iniciado ayer por los deportes del Telediario-2 de TVE.
Un 12 de Octubre sin grandes noticias deportivas, la grande (el partido de la selección en Lituania) se reducía a secundaria porque el partido iba a ser retransmitido por Antena-3, fue propicio para que los periodistas del Telediario introdujeran como noticia destacada una mera anécdota. El hecho contado, y magnificado, fue de una nimiedad que asusta: el jugador del Real Madrid Zinedine Zidane, tras el entrenamiento ayudaba a los utilleros a recoger las botellas de agua vacías consumidas por él y por sus compañeros. Sólo eso, nada más. Pero como era Zinedine Zidane el protagonista, la anécdota sirvió para llenar unos minutos de informativo.
La imagen de Zidane "doblando la espalda" (palabras textuales) para recoger las botellas fueron completadas con un breve repaso a su carrera (plagada de éxitos) y con un amplio catálogo de actos benéficos y de su predisposición para firmar autógrafos a los niños. Lo dicho, parecía que de un momento a otro el periodista iba a proponer la beatificación del francés, porque a pesar de ser una estrella no se le caían los anillos por recoger las botellas vacías.
La verdad es que la noticia es muy triste por dos motivos: por su absoluta intrascendencia y por la actitud del periodista: servil, pelota e infantil. Decía que es de agradecer que haya jugadores de primer nivel que se comporten sin divismos, pero no se daba cuenta que él lo único que contribuía era a endiosar más a Zidane, por magnificar una actitud absolutamente normal.
Hoy, en el Telediario de la mañana, el panegírico ha tenido un segundo episodio. Esta vez el motivo de la loa era tan estúpido como el de ayer: Zidane se ha presentado solo en la rueda de prensa y ha esperado religiosamente hasta que llegara el jefe de prensa del Real Madrid. En fin: San Zinedine guárdanos de algunos periodistas deportivos.

miércoles, octubre 06, 2004

ESTRAVAGARIO

En su afán por el cambio hacia una televisión de mayor calidad y con más contenidos culturales, La2 estrenó el pasado Lunes ESTRAVAGARIO, un progrma sobre Literatura. Este espacio está llamado a ocupar el lugar que ocupaba NEGRO SOBRE BLANCO, el programa presentado por Sánchez Dragó, aunque lo separan de el ambiente más distendido y una menor erudición empalagosa en sus contertulios.

Porque una de las características de ESTRAVAGARIO es ese ambiente distendido hasta rozar el amiguismo que destilan los tertulianos. En el primer programa acompañaban al director y presentador Javier Rioyo, que mostró una sonrisa durante todo el coloquio, dos escritores consagrados como Luis García Montero y Vicente Molina Foix y el cantante Joaquín Sabina. Éste último, y como él mismo reconocía, como advenedizo en el ambiente de la escritura.

El primer programa estaba dedicado a Pablo Neruda, uno de sus libros da nombre al programa, y los cuatro participantes en el debate se turnaron a la hora dar sus opiniones sobre el poeta chileno, que fueron completadas por otros intelectuales como Josep Ramoneda (que no dudó en mostrar que no era ni mucho menos un admirador del escritor chileno).

La segunda parte del programa, tras un desierto de casi quince minutos al que llamaron "publicidad" pero que sería más propio calificar como tortura, comenzó con una breve entrevista a Woody Allen, cuya intervención despertó más curiosidad que interés. A continuación el entrevistado, esta vez con mucha mayor profundidad, fue Carlos Ruiz Zafón que demostró una ser un gran conversador. Después vinieron las recomendaciones de libros y como punto final una breve pieza interpretada al piano por el propio Ruiz Zafón.

En general el programa dejó un buen sabor de boca, aunque quedó feo que se cortaran las intervenciones de Molina Foix y Ruiz Zafón para dar paso a un vídeo, y hace albergar esperanzas de que un programa literario puede tener un relativo éxito. Aunque ese éxito dependerá de si en los sucesivos programas se pueden mantener el nivel de popularidad de los invitados (Sabina, Woody Allen, Ruiz Zafón, no son ni mucho menos minoritarios) y de los temas (Neruda es "el último poeta popular" como señaló Joaquín Sabina).


lunes, octubre 04, 2004

EL MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO.

"Ante ustedes el mayor espectáculo del mundo" Así comienza en la memoria de nuestra infancia, alentada por las películas, el circo. Un maestro de ceremonias con levita roja y chistera glosaba las maravillas que ibamos a presenciar. Pues bien, el debate entre Bush y Kerry celebrado la semana pasada, el primero de una serie de tres, bien puede considerarse como el mayor espectáculo que puede ofrecer la televisión. "¿Un debate político espectacular?" se preguntará más de un lector; pues sí, el mayor espectáculo por varias razones.

La primera por la preparación detallada, exhaustiva, casi maníaca de la que fue objeto el debate. Los miembros de los equipos que organizan las campañas dedican horas y horas a la preparación del encuentro de los dos candidatos, sabedores de la importancia que tiene el evento. Por ello los candidatos a presidente parecían más actores que políticos, porque sus poses, sus gestos y por su puesto sus palabras se intuían meras representaciones de un guión mil veces estudiado.

La segunda razón de la espectacularidad del debate es por la cantidad de comentarios que ha generado. Es, salvando las distancias, como Gran Hermano: verlo en directo es un peñazo, pero se dedican horas y horas de programación a analizar un minuto de tensión en la casa. La dedicación de periodistas y analistas políticos al debate fue en las horas posteriores al mismo exhaustiva, todo se analizó, todo significaba algo. Y no sólo se observó esta minuciosidad de cirujano en la prensa americana, sino también en la española; un ejemplo fue el reportaje de Informativos Telecinco sobre el tema: llegaron a señalar que se había dicho casi cien veces la palabra Irak, cuarenta y tantas "Sadam Husein" y algunas menos "Osama Bin Laden".

La tercera razón y para mí la más importante para justificar mi afirmación inicial es la importancia del debate. Ningún programa de televisión, el debate al fin y al cabo lo era, tiene el poder de influir en las elecciones del país más poderoso del mundo. Como muestra de ello recojo una noticia de hoy de www.laverdad.es en la que citando una encuesta de Gallup señala lo siguiente: "Un nuevo sondeo sitúa a Bush y Kerry empatados en intención de voto. El actual presidente aventajaba en ocho puntos al candidato demócrata en una encuesta anterior al debate televisivo". Impresionante, sobran las palabras.

Yo no me voy a perder los dos debates que quedan, aunque sea vía vídeo porque la hora es prohibitiva, porque da vértigo pensar que un programa de televisión posee tal influencia.